¿Estás interesado en formarte para trabajar como vigilante de seguridad y te preguntas en qué consiste exactamente este trabajo?
En este post, descubrirás las funciones que desempeñan estos profesionales para mantener la seguridad en una variedad de entornos, desde centros comerciales hasta edificios gubernamentales.
Saber el papel de un vigilante de seguridad te ayudará a entender cómo estos expertos protegen propiedades, personas y bienes, así como la importancia de su labor en la sociedad.
¿Qué es un vigilante de seguridad?
Un vigilante de seguridad es un profesional encargado de proteger personas, bienes e instalaciones.
Su objetivo principal es mantener el orden y prevenir actos delictivos en el área que se le ha asignado para proteger, trabajando en una amplia variedad de lugares como centros comerciales, edificios de oficinas, eventos deportivos, estaciones de tren o aeropuertos.
¿Cuáles son las funciones de un vigilante de seguridad?
Una de las principales funciones de un vigilante de seguridad es monitorear constantemente el entorno para identificar posibles amenazas.
Esto implica realizar rondas de patrullaje a pie o en vehículo en áreas asignadas, observando cuidadosamente cualquier comportamiento sospechoso, cambios inusuales o signos de intrusión. Su presencia visible puede disuadir a posibles delincuentes.
Otra función esencial es controlar quién puede entrar o salir de un edificio o área protegida. Los vigilantes verifican identificaciones, revisan listas de invitados o empleados, y gestionan sistemas de acceso electrónico. Así, se aseguran de que solo las personas autorizadas tengan acceso, evitando entradas no permitidas.
Los vigilantes de seguridad están entrenados para responder de manera rápida y efectiva ante emergencias. Esto incluye incendios, desastres naturales, fugas de sustancias peligrosas y situaciones violentas.
En estos casos, evacuan las instalaciones, brindan primeros auxilios básicos y se coordinan con la policía y los bomberos para restaurar la seguridad.
Después de cada incidente o evento inusual, los vigilantes deben redactar informes detallados. Estos documentos son vitales para que las autoridades o la empresa comprendan lo sucedido y actúen en consecuencia. Además, realizan reportes diarios para mantener un registro del tráfico de personas y los problemas encontrados durante su turno.
Los vigilantes también supervisan sistemas electrónicos como cámaras de seguridad, alarmas y controles de acceso. Esto les permite detectar y responder rápidamente a cualquier actividad inusual. A veces, se les asigna la revisión rutinaria del funcionamiento de estos sistemas para asegurar que estén operando correctamente.
En muchas situaciones, los vigilantes cumplen un rol de atención al cliente, brindando asistencia e información a visitantes y empleados. Responden preguntas sobre direcciones, normas de seguridad y horarios de apertura, mejorando así la experiencia general de los usuarios en la instalación.
En lugares como tiendas y almacenes, los vigilantes de seguridad también desempeñan una función crucial en la prevención de pérdidas. Observan y previenen el robo de mercancías, controlan el flujo de inventario y colaboran con el personal para implementar medidas de seguridad.

¿Qué tarea no puede hacer un vigilante de seguridad?
Un vigilante de seguridad no tiene las mismas facultades que un agente de policía.
Esto significa que no pueden investigar delitos, realizar arrestos o ejecutar órdenes judiciales. Su función es disuasoria y preventiva, y pueden retener a un sospechoso solo de manera temporal hasta que lleguen las autoridades.
En España, los vigilantes no pueden llevar armas de fuego de manera rutinaria a menos que estén asignados a un servicio que lo requiera y hayan recibido la autorización correspondiente. Incluso entonces, su uso está limitado y regulado estrictamente, ya que deben agotar primero otras medidas de disuasión.
Los cacheos y registros son procedimientos delicados que requieren un motivo claro. Un vigilante de seguridad no puede realizar un cacheo sin causa justificada, y debe hacerlo respetando la dignidad de la persona. Además, no puede llevar a cabo registros en lugares que no sean parte de su zona de vigilancia o en vehículos privados sin consentimiento o autorización legal.
Los vigilantes no tienen autoridad para imponer multas o sanciones legales. Si descubren infracciones en el ámbito de su servicio, deben notificar a las autoridades o a sus superiores para que se tomen las medidas necesarias.
Aunque pueden interactuar con personas en su área de vigilancia, los vigilantes no están autorizados para realizar interrogatorios a sospechosos o exigir información bajo presión. En caso de incidente, deben limitarse a recopilar datos de manera no invasiva y comunicarlos a las autoridades.
Los vigilantes de seguridad deben respetar la privacidad de las personas mientras cumplen con sus deberes. No pueden realizar vigilancia intrusiva en zonas no autorizadas, revisar documentos personales sin consentimiento o usar sistemas de cámaras fuera de su área de responsabilidad.
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